lunes, 26 de junio de 2017

LOS TIGRES ESCONDIDOS EN LA ALCOBA, de ENRIQUE JARDIEL PONCELA



LOS TIGRES ESCONDIDOS EN LA ALCOBA,
de ENRIQUE JARDIEL PONCELA
Tapa blanda, 324 pág. 13,8 x 21 cm.
ISBN  978-84-946696-6-8

http://www.esperpentoteatro.es/epages/78344810.sf/es_ES/?ObjectPath=/Shops/78344810/Products/126

FRAGMENTO DE LA INTRODUCCIÓN
por ENRIQUE GALLUD JARDIEL
La pieza es una comedia policiaca, con un asunto similar a Los ladrones somos gente honrada —uno de los mayores éxitos de Jardiel— y de una perfección técnica formidable. El título inclu­ye un misterio que no se desvelará hasta el final de la comedia, creando interés en el espectador potencial. ¿Qué simbolizan esos tigres escondidos en la alcoba matrimonial? Acabamos sa­biendo que las fieras aluden a las intimidades conyugales, que pueden acabar con la felicidad de un hombre.
La obra trata de unos ladrones profesionales que planean un golpe casi perfecto. La banda, con apariencia de gente noble, prepara una serie de trampas en una suite de hotel con el fin de robar a los siguientes ocupantes de la misma, pero no cuen­tan con que los próximos inquilinos no van a ser precisamente inocentes y confiados, sino todo lo contrario, viejos conocidos de la profesión. La trama argumental es muy elaborada y con sorprendentes giros. El espacio del hotel permite al autor dar rienda suelta a su fantasía y plantear situaciones muy originales a partir de micrófonos, maletines que se confunden y pistas fal­sas, así como de falsas identidades se suceden de principio a fin, dando de esa forma esa sensación de que nadie es quien parece ser y que todos mienten.
La lengua de la obra está muy elaborada. Hay que destacar el empleo de bastantes términos pertenecientes al argot del ham­pa. También se encuentran en ella hallazgos cómicos, como el del lenguaje telegráfico, fruto de la incapacidad de los persona­jes de completar sus frases con las partículas gramaticales nece­sarias.

FRAGMENTO DE "LOS TIGRES ESCONDIDOS EN LA ALCOBA"
En este instante, CELINDA agita su cabeza en el diván y habla con los ojos cerrados.
CELINDA
Con voz angustiada.
¡No! ¡No!
MERCHE
¿Eh?
CELINDA
¡No, por Dios! ¡Yo no tengo las alhajas! ¡En los viajes las guarda siempre mi hermana Merche! ¡Y si no, mi marido! ¡Pero yo no! ¡Yo, no!
MERCHE
Tierna.
¡Pobrecilla! Quizá es cierto que sus pesadillas la hacen su­frir.
Llamándola.
¡Celinda! ¡Celinda! ¡Despierta!
CELINDA
Despertando de un golpe y enderezándose bruscamente para quedar sentada normalmente en el diván, aterrada y mirando a su alrededor.
¿Eh? ¿Quién es? ¿quién era? ¡Dios mío! ¿Esta vez no era un muerto?
MERCHE
¿Un muerto?
Riendo.
¡Qué disparate! ¡No es nadie, ni muerto ni vivo!... No era nadie, Celinda, Era que soñabas...
CELINDA
¡Ah! ¡Soñaba!... ¡Oh!
Oprimiéndose las sienes fatigada.
¡Y siempre la misma pesadilla espantosa!
Por la alcoba surge SARA con cierta alarma.
SARA
¿Qué es eso? ¿Le ocurre algo a la señora?
MERCHE
Nada, Sarita. Que soñaba en voz alta. Lo de siempre. Pero, ya que estás ahí, ayúdala a vestirse. Porque se echa enci­ma la hora de la cena. Como no sea que no quieras bajar al comedor...
CELINDA
Levantándose, rápida.
¡Sí, sí! ¿No he de querer bajar? ¡Si está ya instalado en el jardín y hace una noche maravillosa, y la orquesta es estu­penda! ¡Pues así que no pienso bailar entre plato y plato!
MERCHE
Sonriendo.
¡Bailar entre plato y plato! Celinda, eres terriblemente jo­ven.
Poniéndose seria y grave.
Deberías imitarme a mí un poco en lo de evitar ciertas co­sas que no nos van bien a las mujeres casadas...


lunes, 29 de mayo de 2017

NINA, de José Ramón Fernández



NINA
de
JOSÉ RAMÓN FERNÁNDEZ
Tapa blanda, 200 pág. 13,8 x 21 cm. 
ISBN 978-84-946696-5-1

http://www.esperpentoteatro.es/epages/78344810.sf/es_ES/?ObjectPath=/Shops/78344810/Products/125


FRAGMENTO DEL PRÓLOGO
(por Rosa Serrano Baixauli)

[...] A lo largo de la obra vemos cómo el conflicto que vive en cada uno de los protagonistas se ve superado tras la evolución de los personajes. Y dicha evolución parte del contacto con el otro.
La vida de una persona puede cambiar en dos segundos, por­que las cosas nos trascienden dejando huella en nosotros. El encuentro que sucede entre ambos, la noche que pasan entre alcohol, recuerdos, conversación e intimación sexual, es el pre­ludio, la antesala de lo que a partir de entonces serán sus vidas, porque como podemos leer al final de la obra:
  
A este día le seguirán otros, aunque ahora parezca imposible.

José Ramón Fernández crea personajes de carne y hueso y para ello, además de los diálogos se sirve de las didascalias, para conseguir que el personaje quede plenamente configurado como ser humano, con sus defectos, sus virtudes, sus miedos, sus anhelos… en definitiva, con la complejidad que a todos nos caracteriza.
El uso de las didascalias en nuestro dramaturgo alcanza una belleza digna de destacar, puesto que el gusto por la lengua, el origen de las palabras y el poder de la significación que de ellas se desprende es un valor añadido en la dramaturgia de J. R. Fernández.

http://teatrofernangomez.esmadrid.com/espectaculo/1165/nina
Foto puesta escena en Teatro Fernán-Gómez (8/6 al 2/7 de 2017)
Click en foto para compar entradas

Fragmento de  "NINA"
de José Ramón Fernández

NINA mira a BLAS. Quiere reconocer a su amigo. Sabe que BLAS tiene que estar debajo de ese tipo irreconocible, que habla como hablaban los vie­jos del bar cuando ellos eran críos. Como un viejo. NINA bebe. Bebe con sed. Bebe con la facilidad que da el haber bebido mucho. Saber beber coñac como si fuera agua precisa tiempo, o bien un aprendizaje muy intenso. NINA casi ha apurado la copa. BLAS sabe lo suficiente de esto como para no hacer comentarios y dejar la botella encima de la mesa. NINA también se da cuenta de que ha explicado algo sobre su vida que no deseaba mostrar, y que ya hay poco remedio. Busca una salida. Sonríe.
NINA
Pero tú eras maestro.
BLAS
Sí. Bueno. Me cansé. ¿Y tú? La peli que hiciste no la traje­ron. La van a dar en la tele, ¿no?
NINA
No lo sé.
BLAS
Alguien me lo dijo. No me acuerdo.
NINA
¿Gabi?
Pausa.
BLAS
No. Sí, a lo mejor fue Gabi. No lo veo mucho, pero sí pudo ser él. Él está más enterado. Y siempre habla de ti; si hay alguna noticia de cosas que estás haciendo, siempre la sabe Gabi. Lo de la peli me lo tuvo que contar él. Yo ahora voy bastante menos. Las veo en la tele. ¿Está bien?
NINA
¿Qué?
BLAS
La peli, que si está bien.
NINA
No ha funcionado mucho. Es todo muy difícil. No hay dinero y no promocionan. Ya sabes.
BLAS hace que no sabe. Sigue sin despegarse del papel de pariente del pueblo.
BLAS
Aquí es que lo que ponen en los cines del centro comercial es casi todo americano. El Excelsior lo están arreglando. Lo compró la Caja. ¿Tu papel estaba bien?
NINA
Sí. Lo cortaron mucho. Al final se queda en un ratito. Es lo que dijo una actriz: “Creía que lo único que había hecho era esperar”. Lo que he hecho más es teatro.
NINA mira la botella.
BLAS
Fue Bette Davis. La de la frase. Bueno, creo.
NINA
Seguro. Tú eras el Libro.
BLAS
El Libro. Hacía tiempo que no me lo llamaba nadie.
A BLAS le da vergüenza aquel mote. Era el Libro porque leía las críti­cas del periódico y veía todo lo que traían a los cines. En realidad, sa­bía poca cosa. No está seguro de si hay sarcasmo en el comentario de Nina. NINA está tomando confianza. Se siente segura. Blas es inofen­sivo, y hasta puede saber cosas acerca de cómo va todo por allí. Se sirve otro brandy casi de manera mecánica.
NINA
Pues me parece muy mal que ya no vayas al cine. Siempre pensé que si dejabas de ir tú lo acabarían cerrando.

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jueves, 18 de mayo de 2017

AINTZANE, de JOSÉ y JAVIER BIZARRO



AINTZANE
de
JOSÉ y JAVIER BIZARRO
Tapa blanda, 140 pág. 13,8 x 21 cm. 
ISBN  978-84-946696-4-4

http://www.esperpentoteatro.es/epages/78344810.sf/es_ES/?ObjectPath=/Shops/78344810/Products/124
 

FRAGMENTO DEL PRÓLOGO (por Antonio C. Guijosa)

Otro aspecto puramente formal que caracteriza las obras es que cumplen casi modélicamente las tres unidades aristotélicas, siendo especialmente marcada la unidad de acción, de forma que no hay tramas secundarias ni tampoco flashbacks o desvia­ciones sobre la situación principal. En las tres piezas la trama avanza inexorablemente hacia delante y sólo Verjas tiene un giro que la distingue en este sentido. Lobos con corderos cum­ple las tres unidades, desarrollándose una única situación en un solo lugar y en menos de un día (de hecho, en unas pocas horas). Aitzane contiene tan sólo un pequeño salto de tiempo y lugar en la última escena.
Estas dos características son las más visibles, puesto que afec­tan a la estructura de las piezas. Cabe señalar también que las tres funciones tienen sólo dos personajes, rasgo que facilita una posible producción y que adivino es consecuencia de la firme voluntad de los Bizarro de poder llevar sus obras a escena en un panorama teatral que actualmente da para pocos lujos. Pero existen otros elementos que aparecen en las piezas que me pa­recen aún más significativos: La omnipresencia de la familia (especialmente de la figura materna y la del hijo abandonado) y el engaño como recurso recurrente de los personajes y como obstáculo a superar por ellos para poder tomar decisiones sig­nificativas.

                                                            José y Javier Bizarro


FRAGMENTO DE AINTZANE

AINTZANE va a por un cuchillo y rompe las bridas que sujetaban las manos de ASIER, después se echa otra copa de la botella de vino.
AINTZANE
¿Te encuentras mejor así? La verdad es que me cuesta ha­cerme a la idea de que no veré todo por lo que he soñado. Moriré y mi patria seguirá siendo brutalmente reprimi­da, agredida por el imperialismo y sus lacayos. ¡Muerte al fascista enemigo de la paz de Euskal Herria!
Bebe.
¿Tienes miedo a lo que pueda pasar a partir de hoy?
ASIER mueve ligeramente la cabeza y abre los ojos.
ASIER
¿Cuándo lo supiste?
AINTZANE
Barriola me dijo que vendrías, que al principio me pedi­rías que te acompañara a vuestro piso de Carnac, pero después confesarías que eras un soplón de los txakurras. Barriola me dijo que nos habías traicionado y que matán­dote tendría mi billete para México, mi última oportu­nidad de vivir lo que me queda de vida con mi hijo. Al principio me sentí decepcionada cuando tras los disparos nadie acudió en tu búsqueda. Después me alegré… Asier, no quería por nada en el mundo que te hubieras rendido. ¿Qué mentiras fue las que te contó a ti Barriola?
ASIER
Me contó que no eras de fiar, que tenía que ponerte a prue­ba. ¿Te imaginas? ¡Qué tarea para un recién llegado! Sabía lo del cáncer, todos lo sabíamos y Barriola y los demás creían que eso te hacía vulnerable y nos ponía a todos en alto riesgo. Aseguraban que por escapar con tu hijo ibas a ser capaz de cualquier cosa. Lo estuvimos planeando du­rante más de una semana, pero nada salió como lo había imaginado.
Sonríe.
Joder, lo del disparo en la pierna, ¿quién iba a esperarse algo así?
AINTZANE
Barriola quiere asegurarse de que somos capaces de man­tener la boca cerrada.
ASIER
Van a encontrarnos, Aintzane, muy pronto.
AINTZANE
Bebe un poco de vino, te sentará bien.
ASIER
¡Soy un idiota! Creer que sería capaz de tenderte una trampa sin saber que yo mismo formaba parte de ella. Yo era el ratón y tú eras el gato.
AINTZANE
Para mí suponía una prueba de lealtad… y para ti, una prueba de valor. Los dos éramos ratones... más bien ratas.
ASIER
Supongo que se enteraron del chivatazo de mi padre en el piso de Estella y quisieron darle una lección. Al final, la verdad siempre flota.
AINTZANE levanta la copa y ASIER hace lo mismo, brindan.
ASIER
Te creí, eres buena actriz.
AINTZANE
Sonríe.
Siempre he sido una mujer con mucha imaginación.

domingo, 30 de abril de 2017

PENSIÓN LIBERTAD, de Jesús Carazo.



PENSIÓN LIBERTAD

DE

JESÚS CARAZO


Prólogo de Emilio Peral Vega

Tapa blanda. 224 pág. 13,8 x 21 cm. 
ISBN 978-84-946696-3-7. 14 euros.

http://www.esperpentoteatro.es/epages/78344810.sf/es_ES/?ObjectPath=/Shops/78344810/Products/123
 Imagen de portada: 
Detalle del cuadro "Café Gijón II" de Consuelo Hernández

FRAGMENTO DEL PRÓLOGO
POR EMILIO PERAL VEGA

En Pensión Libertad, tres mujeres -Olivia, Vera y Fanny- se en­cuentran en esta pensión, regentada por doña Gloria, una y otra de nombres parlantes, pues que el recinto más bien es síntoma de lo contrario, situado, como está, justo frente a una cárcel, y que la «gloria» que ansían alcanzar las tres féminas con sus respectivas visitas a padre, marido y novio, recluidos en la refe­rida prisión por motivos diversos, acabará por revelarse la más pesada de las condenas.

Este drama, de factura muy clásica, al menos en sus dos pri­meros cuadros, se va hilvanando a partir del diálogo cruzado entre las protagonistas, en el que, una vez más, deja sentirse el placer de Carazo por indagar en la psicología femenina -re­cuérdese La reina que no quiso reinar o Y entre la hierba, el miedo-. Contar tu historia personal -sea esta la de doña Gloria, la de Olivia, la de Vera o la de Fanny- te expone, irremediablemente, tal como quisiera Sartre, a la mirada del otro, volviéndote más frágil y convirtiéndote en un objeto para él. Carazo nos hace partícipes de este proceso de desnudamiento y de fragilidad crecientes para sus protagonistas. A un tiempo, sin embargo, la desconfianza sartriana queda rotundamente contrarrestada por la fortaleza reconstituyente de la palabra, de la palabra dicha, como mecanismo para exorcizar los renglones torcidos del pa­sado, aplacar la culpa y, en consecuencia, afrontar un presente sano. No creo descabellado advertir ciertas similitudes, en este último sentido, con el Mayorga de El arte de la entrevista.


FRAGMENTO DE "PENSIÓN LIBERTAD" DE JESÚS CARAZO

CUADRO PRIMERO

[...]

OLIVIA

Contemplando el exterior.

¡Es un edificio realmente horrible!

DOÑA GLORIA

Pues por dentro es mucho peor, ya lo verás. Pero ahora están viviendo un año tranquilo, casi sin violencias. Ha habido épocas muy malas: motines, peleas, asesinatos...

OLIVIA

¡Me está usted asustando, señora!

DOÑA GLORIA

Gloria.

OLIVIA

Sí..., Gloria... Ya veo que conoce muy bien ese lugar.

DOÑA GLORIA

La gente que viene me cuenta cosas...

OLIVIA

Y, además, su marido...

DOÑA GLORIA

Sorprendida.

¿Cómo sabes lo de mi marido?

OLIVIA

Alguien se lo contó a mi padre.

DOÑA GLORIA

¿Qué le contaron?

OLIVIA

Bueno, no mucho: que su marido estuvo encerrado ahí dentro... unos cuantos años.

DOÑA GLORIA

Dieciséis. Por un crimen que no había cometido.

OLIVIA

¡Sí que es una desgracia!

DOÑA GLORIA

Pero es la verdad. Mi marido no mató a aquella mujer.

OLIVIA

¡Una injusticia más!

DOÑA GLORIA

Él no quiso defenderse. Manolo era así. Y no hubo ma­nera de que lo soltasen. De modo que pasé dieciséis años haciéndole visitas. Y para no acabar enloquecida yendo y viniendo desde Valladolid, puse esta pensión, aquí, muy cerca... En los últimos tiempos podía ver desde el balcón el ventanuco de su celda. Por las mañanas ataba un pa­ñuelo a los barrotes para decirme que pensaba en mí, que se acordaba de mí...

OLIVIA

Bueno, pero al final salió y pudieron vivir tranquilos.

DOÑA GLORIA

Al pobre le duró muy poco. ¡Dos semanas de libertad!

OLIVIA

¿Dos semanas? ¿Lo encerraron de nuevo?

DOÑA GLORIA

Murió de un ataque al corazón... ¡Una historia muy triste! Es mejor olvidarla. ¡Han pasado ya tantos años...!

Un silencio.

 

jueves, 23 de marzo de 2017

ENTRE EL AUTOR Y EL EDITOR: ENTREVISTA A MIGUEL ÁNGEL MARTÍNEZ



ENTREVISTA CON MIGUEL ÁNGEL MARTÍNEZ 
(DRAMATURGO)
con motivo de la publicación del libro
“NÚMEROS REDONDOS/
CORREDERA”
en la editorial 
ESPERPENTO EDICIONES TEATRALES.
Tapa blanda. 204 pág, 13,8 x 21 cm. ISBN 978-84-945155-6-9. 14 euros. 
http://www.esperpentoteatro.es/epages/78344810.sf/es_ES/?ObjectPath=/Shops/78344810/Products/117

1.     Como dramaturgo ya habías ganado algunos premios y ahora se van a estrenar alguna de tus obras. ¿Cómo está funcionado, en tu caso, la dialéctica entre escribir teatro, publicarlo y poner en escena tus obras?
Es esta, como tú bien dices, una auténtica dialéctica, y por eso uno debe entenderlas como dinámicas diferentes pero armónicamente complementarias. Remedando a Descartes, diríamos de los dramaturgos que: escriben, luego existen. Afrontamos un trabajo solitario que está en la base de la edición y montaje de los textos, en los que intervienen otros especialistas. Me refiero a editores y directores de escena que están al frente de una compañía. En mi caso, hasta ahora, he dado con sensibilidades lúcidas y rigurosas que precisamente entienden la dialéctica ―y valga la redundancia― como un diálogo constante con el autor. En el intercambio de impresiones y la aportación de formas diferentes de ver el texto teatral está el enriquecimiento de este último y la recepción óptima del público-lector.
2.     ¿Crees que el teatro va a tener un papel relevante en la cultura del siglo XXI? ¿Se puede seguir escribiendo teatro en estos tiempos?
Creo que el papel del teatro será tan relevante como lo quiera la sociedad a la que pertenece. Podría decirse que el teatro siempre ha estado en crisis, pero yo me pregunto si no será porque el teatro es eminentemente crítico desde el momento que nos pone frente al espejo. En un siglo marcado por la revolución de las tecnologías de la información y la realidad virtual, pienso que el teatro se consolidará como arte de la “presencialidad”, de la expresión encarnada, directa y viva de lo humano. En la fuerza expresiva de las artes escénicas reside la pervivencia de lo teatral. Se puede y se debe seguir escribiendo teatro en nuestro tiempo. Otra cuestión será el tipo de teatro que se escribirá y representará.
3.     En el libro que acabas de publicar en Esperpento Ediciones Teatrales incluyes dos obras aparentemente muy diferentes ¿Hay algunas constantes recurrentes en tus obras?
Ciertamente los dos textos publicados por Esperpento Números redondos y Corredera tienen en común la afinidad a esa vertiente que se ha dado en llamar el teatro documental y que, desde Los Persas de Esquilo, ha sido frecuentada por maestros como Shakespeare, Cervantes, Lope, Brecht, Weiss… o, más próximos a nosotros, Aub, Satre o Buero, por citar solo algunos ejemplos. Salvando todas las distancias, en esta tradición se insertan las dos obras, de ahí la publicación conjunta y coherente que plantea el texto teatral como espacio de reflexión de lo histórico e intrahistórico.
4.     NÚMEROS REDONDOS es la primera de las obras. ¿Cuál es su planteamiento? ¿De dónde nace la idea primaria?
Debajo de Números redondos hay una intención paralela a la obra Terror y miseria en el Tercer Reich de Brecht. Así nos encontramos siete cuadros o piezas breves unidas por el hilo conductor de la II Guerra Mundial y la Guerra Civil Española. Son siete momentos protagonizados por personajes reales como Ángel Sanz Briz, Rober Capa, Gerda Taro o el obispo Pildain y otros ficticios que configuran un mosaico espacial y temporal que ponen en escena la miseria y grandeza humanas en una época terrible. Propongo una catarsis que diluya cierta desmemoria histórica, un toque de conciencia y compromiso con situaciones igualmente terribles que continúan padeciéndose en nuestro tiempo.
5.     En la obra hay un cierto retorcimiento de los parámetros espacio-temporales. ¿Te gusta experimentar con los aspectos formales?
Pienso que las coordenadas espacio-temporales de la escena son de una flexibilidad y versatilidad únicas, gracias a la convención teatral que se establece con el público. Experimentar con ello posibilita la contemplación de la obra desde múltiples perspectivas y ahondar en sentidos simultáneos del texto y la acción dramática. Hoy día, en el teatro podemos, por ejemplo, saltar de una acción a una experiencia pasada, desde ahí a un recuerdo e inmediatamente después a una proyección futura, tal cual hacemos en nuestro pensamiento. Y el teatro también es proyección de nuestro pensamiento.
6.     ¿Cómo imaginas una puesta en escena de NÚMEROS REDONDOS?
A pesar de ser mi obra más galardonada, Números redondos espera ver la luz sobre un escenario con dos actores y una actriz que interpretarían dieciséis personajes en un mismo espacio. Este debería contar con un atrezzo mínimo y una sencillez estructural que posibilite que la acción transcurra en siete lugares diferentes. Es una obra que requiere pocos medios técnicos y mucha versatilidad en la interpretación.

7.     CORREDERA es la otra obra incluida en este volumen. En la misma está más clara la referencia a un hecho histórico, y más concretamente de la intrahistoria de Canarias.
Es la dramatización de los avatares sufridos por Juan García, último canario ejecutado a garrote vil en Canarias por el régimen franquista en 1959. Estamos hablando de un hombre que durante más de veinte años permaneció huido y ayudado por el pueblo grancanario que desde el primer momento lo mitificaría como el mártir de la lucha y oposición contra el régimen. A los ojos de nuestro tiempo, se destaca como un caso de flagrante injusticia  y un ominoso ejemplo del funcionamiento de la maquinaria del terror que activan los estados totalitarios contra sus disidentes.
8.     Esta obra destaca por los imperativos morales a los que se enfrentan los personajes. ¿Está la coherencia pasada de moda?
Como la moral, la coherencia y el teatro no son modas, aunque haya instancias empeñadas en verlos como tal, perdurarán con mayor o menor visibilidad. Pertenecen a la condición humana, como el envés temible de sus contrarios.
9.     Como ha sido el proceso de puesta en escena de CORREDERA. ¿Has participado en el mismo? ¿Qué te parece el resultado?
El proceso ha sido altamente enriquecedor y he participado con la compañía en un voluntarísimo segundo plano. Profetas de Mueble Bar es la compañía decana del archipiélago, con casi cuarenta años ininterrumpidos de teatro en el ámbito nacional e internacional a sus espaldas, así que era toda una garantía que el texto fuera a parar a sus manos. El resultado ha sido óptimo. Hasta ahora ha sido muy bien acogida por el público y la crítica. Su estreno en el Teatro Cuyás congregó a más de 1.800 personas en dos días en sendos llenos absolutos. A partir de entonces está representándose en diferentes lugares del archipiélago, superando las expectativas para las producciones teatrales en un territorio difícil por fragmentado y donde la crisis económica ha golpeado al sector como en pocos lugares de la geografía española.
10.  Para terminar, puedes decirnos ¿cómo llegaste a publicar con Esperpento Ediciones Teatrales? ¿Cómo ha sido tu experiencia con esta editorial?
Mi encuentro con Esperpento Ediciones Teatrales podría definirse como una casualidad feliz y necesaria. Después de escribir los textos y con la vista puesta en el estreno de uno de ellos, me propuse publicarlos en alguna editorial especializada en teatro y de máxima difusión en el territorio nacional a fin de que las obras estuviesen disponibles por el mayor número de público entendido o no. Desgraciadamente, en España no existen demasiadas editoriales dedicadas al texto teatral, pero he de decir que las que hay invierten un esfuerzo y un talento encomiables en la mayoría de los casos. Ejercen una labor titánica que solo puede obedecer a una pasión por el hecho teatral, auténticamente romántica en el sentido literal e idealista de la palabra. Esperpento es una editorial que está publicando obras y autores referentes en el panorama de la actual dramaturgia española y para mí ha sido todo un privilegio ser incluido en su catálogo. Mi experiencia con ella ha sido óptima desde el primer momento. El oficio de editor de Fernando Olaya se basa en trabajar codo con codo con el autor, en prestar una atención minuciosa a los detalles que al escritor a veces pasan desapercibidos y en el sabio consejo de quien entiende que el teatro también debe ser leído y disfrutado al máximo como tal. Para eso, Esperpento se ha preocupado de realizar una edición cuidadísima que facilita una comunicación efectiva entre el mundo del dramaturgo y un público-lector de teatro cuyo número poco a poco se va incrementando en España.



 Miguel Ángel Martínez